1989 – 1993

1989 – 1993

Announcement Date: agosto 6, 1989

Estancia en la Ciudad de México. Trabaja para la galería Expositum, de Polanco. En 1990 tiene la oportunidad de escuchar a Alejandro Obregón:

«Me había impresionado enormemente su famosa maternidad, aquella mujer recostada, con el vientre distendido, apunto de dar a luz. Él era un personaje fuerte, casi de acero, con una mirada luminosa y rápida. Contestaba a las preguntas de una manera contundente e ironizaba sobre el hecho de que el arte se hubiera convertido en vedetismo.»

Ese mismo año conoce, en el Palacio de Bellas Artes, al maestro Rafael Alberti, ya muy anciano y en una de sus últimas apariciones públicas.

«Me deslumbró el contacto de los diferentes lenguajes artísticos: un hombre que había tenido contactos con el cubismo, con el surrealismo, además un activista y un mito viviente.»

Exposiciones en la Torre de Comercio, Galería Expósitum y diversas casas de cultura.

Lo que más me gustó de México fueron sus puestos de flores, sus mercados, sus tianguis, en los que se cruzan violentamente los olores, con los colores con los sabores. La infinidad de matices que un norteño descubre en esa parte del país que sigue siendo tan indígena. Las cantinas de México, también añorables, pero lo que más me gustó fueron esos mercados son centros en los que convergen los objetos, las plantas, los personajes, las frutas que nunca habia visto. Allí descubrí la verdadera artesanía, el verdadero arte popular. Esa fue mi segunda gran escuela. Y el museo de antropología, que nunca me cansaré de recorrer”.