1993 – 1995

Announcement Date: agosto 5, 1993

El 93, en la Ciudad de México, conoce el escultor Edgar Negret.

Fue un encuentro maravilloso. Descubrí una escultura elemental, sensual, fina,  elegante, perteneciente a la escuela geometrista latinoamericana. Hablamos sobre materiales, articulaciones, movimientos. Me habló mucho sobre sus proyectos monumentales y sobre la tradición de los incas. Era un hombre casi silencioso para hablar. Como si sus labios no se moviera. Un personaje frágil, sin embargo cuando vemos su trabajo encontramos un gran vigor: dobleces metálicos, mantos alabiados, movimiento”.

Estancia en Sao Paulo, Brasil.

Un país sensual y sexual, echado al mar, con la mitad de su ser todavía en el mar, con un pie en el mar y el otro en la selva, lleno de bares, de cantinas, de restaurantes, de muchachas que huelen a coco. Un país en el que se da más fácil toda forma de contacto humano”.

Exposición en la galería Flavio Imperio.

Me deslumbraron las obras de Oscar Niemayer, Lina Bonbardi, Iberé Camargo, Candido Portinari, Cicerón Díaz, algunas de las más grandes realizaciones del talento latinoamericano. Me fascinó también la música brasileña, el bossa nova, la samba. El Brasil: una playa verde, llena de música, alegría y misterio”.